Conozca sus derechos: qué hacer si es un estudiante que enfrenta una disciplina escolar

La disciplina escolar puede afectar a los estudiantes más allá del salón de clases, especialmente cuando los estudiantes enfrentan una acción disciplinaria por un presunto comportamiento que se puede considerar criminal o que pueda involucrar a la policía.

Una investigación reciente de Cicero Independiente, Injustice Watch y Type Investigations encontró que más de 100 estudiantes de secundaria en los suburbios de Chicago, Cicero y Berwyn, firmaron un formulario llamado contrato de pandillas, a menudo por razones turbias o aparentemente subjetivas. También encontramos evidencia de que los administradores escolares comparten información del contrato con la policía.

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Nuestra investigación ilustra el riesgo que enfrentan los jóvenes de ser criminalizados después de que se meten en problemas en la escuela y por qué los expertos dicen que es importante que los padres y los estudiantes conozcan sus derechos. Aquí hay algunos consejos de Julian Johnson, un abogado de derechos civiles de Chicago, sobre cómo los estudiantes pueden navegar estas situaciones intimidantes. Haga clic aquí para descargar una versión en PDF.

  1. Haga valer su derecho a guardar silencio. Recuerde: todo lo que diga puede ser usado en su contra. No hable con un oficial de la escuela o un oficial de la ley sin un padre, guardián o abogado.
  2. Cuando un padre o guardián llegue a la escuela para reunirse con los administradores escolares, anímalos a hacer preguntas. Si los administradores solicitan que se firme un documento, los padres y guardianes deben hacer preguntas concretas: ¿Cuál es el propósito del documento? ¿Quién puede acceder a él? ¿Dónde se almacenará? ¿Cómo se hará cumplir?
  3. Si un padre o guardián se siente incómodo con el proceso o no está seguro de cómo una decisión afectará su futuro, pídale que solicite la presencia de un abogado antes de continuar. Aunque el padre o guardián no tenga acceso a un abogado, le indica al administrador escolar y a cualquier policía presente que la conversación debe parar antes de seguir adelante. Esto le da tiempo al padre o guardián para tomar una decisión informada.
  4. No firme ningún formulario que no comprenda o no desee firmar. En su lugar, haga que un padre o guardián revise cualquier documento o declaración con un abogado y evalúe si el formulario se puede usar en su contra en futuras interacciones o procedimientos penales.
  5. Solicita medidas disciplinarias alternativas como justicia restaurativa o círculos de curación, que permiten un encuentro y conversación entre entre los estudiantes afectados.

Este artículo fue producido en colaboración con Report for America. Ilustrado por Veronica Martínez. Read in English.